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Aftas bucales. Lo que debes saber al respecto

Las aftas bucales o llagas bucales son lesiones comunes que todos llegamos a padecer en algún punto de nuestra vida. 

No son consideradas de riesgo alto ni se trata de algo que debería preocuparnos de manera alarmante, pero siempre es bueno estar informado para entender a qué nos enfrentamos y cómo prevenirlas. 

Por eso hoy te contaremos todo lo que necesitas saber acerca de las aftas.

¿Qué son las aftas bucales?

Como ya mencionamos, las aftas son simples llagas que aparecen en las mucosas de la boca: el interior de los cachetes, encías, labios, lengua son las zonas comunes en las que pueden aparecer. 

Usualmente son causadas por cortes o heridas como mordidas en el interior de la boca que son susceptibles a padecer de leves infecciones.

Son dolorosas al contacto, pero no deberían causarte mayor problema. Cabe aclarar que a diferencia de herpes u otros problemas e infecciones bucales, las aftas no son contagiosas, así que no es necesario tener cuidados especiales para evitar contagiar a tus cercanos si sufres de estas llagas.

¿Qué hacer si tengo aftas?

A pesar de que pueden ser bastante molestas a la hora de comer o lavarse los dientes, las aftas desaparecen después de unos días y en raros casos después de unas semanas. 

Si verdaderamente sufres de mucho dolor o molestia, se pueden usar un par de medicamentos, previa recomendación de tu odontólogo. 

Aunque sea una lesión sencilla, recuerda nunca automedicarte.

Hay varias opciones disponibles: como anestésicos, para que el contacto con la afta no cause dolor; esteroides para estimular el cierre de la afta y desinflamar o, por último, algún antiinflamatorio, para que la protuberancia sea menor y haya menos riesgo de roces incómodos.

Todas estas opciones son eficaces, aunque es muy probable que la aplicación dé un ardor o punzada agudos.

Tener buenas costumbres de higiene también ayuda a que la infección no reincida. Es importante recordar:

  • Lavarte los dientes y la lengua después de cada alimento.
  • Si tienes un afta, evita alimentos ácidos para que no arda o alimentos muy duros que hagan más grande la herida.
  • Mastica con cuidado y lentitud, date tu tiempo para comer y así evitar lastimarte más, particularmente si tienes la boca inflamada
  • Revisa con tu odontólogo que la sensibilidad bucal no sea por gingivitis. En caso de serlo, sigue las recomendaciones de tu dentista.

Las aftas bucales son algo muy común, pero no por eso algo que se deba sufrir, solo debe recordar tener una buena higiene bucal, y tomar los medicamentos adecuados, para que ya no tengas ningún problema. ¿Necesitas una revisión? Agenda con nosotros.

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