Muelas del juicio: mitos y realidades

muelas del juicio d-nat

Uno de los momentos más temidos por todos es la aparición de los terceros molares, mejor conocidos como las muelas del juicio. Se las atribuyó el nombre por ser las últimas piezas dentales en salir, pasados los 18 años. Es por ello que se asocian con tener “más juicio”, por la llegada a la adultez. Estas muelas suelen venir acompañadas de malos augurios, pues en el imaginario colectivo, implican extracción sí o sí. Pero hoy queremos platicarte algunos de los mitos alrededor de estas piezas dentales.

¿Por qué son molestas las muelas del juicio?

Antes de hablar de lleno de los mitos y realidades de los terceros molares, ¿por qué siempre que se piensa en ellas se relaciona con molestia? Las muelas del juicio son un dejo evolutivo. Nuestros ancestros tenían la cavidad bucal más amplia y necesitaban mayor fuerza para poder masticar las cosas. Los dientes, con el uso, van presentando cierto desgaste. La aparición de los terceros molares servía para ayudar a las piezas ya desgastadas. Sin embargo, hoy por hoy tenemos la mandíbula y la cavidad bucal más chicas y no requerimos tanta fuerza para masticar.

Es por ello que es común (mas no es ley) que los terceros molares no tengan suficiente espacio para eclosionar, causando molestias. Las molestias más comunes son:

·  No emerger por completo. Quedan por debajo de la encía o con la encía a medio abrir. Esto dificulta la higiene bucal y propicia inflamación e infecciones.

·  No emerger en absoluto. Quedan por debajo de la encía. En ciertos casos, esto causa molestias en las raíces del diente contiguo, dolor y gingivitis.

·  Emerger sin espacio suficiente. Esto propicia que las piezas se encimen. No hay nada que compruebe al 100% que sea la única razón por la que los dientes se enchuequen al ser adulto.

Mitos y realidades

1. Siempre tienen que extraerse. Es falso. Una valoración por parte de un experto de salud dental te dirá qué es lo necesario para tu caso. Únicamente en caso de que las muelas ocasionen molestia o infección es necesario extraerlas. Existen casos en que los dientes surgen sin problema, con espacio suficiente y esto les permite cumplir su función como cualquier otro diente. Si no hay problema ocasionado por las muelas, no es necesario recurrir a un procedimiento invasivo.

2. Todos tienen las cuatro muelas y si se saca una, se sacan todas. Como decíamos al inicio, las muelas del juicio poco a poco van desapareciendo como vestigio evolutivo. No todos los pacientes tienen las cuatro muelas. Ni todos requieren la extracción de las mismas.

3. La extracción de las muelas del juicio debe ser todas de una misma vez. Esto no es forzoso, aunque es recomendable al ser un procedimiento invasivo. Esto depende de la dificultad que represente la operación y, como ya mencionamos, la condición en que vienen las muelas. Lo ideal es evitar dolor y molestias para el paciente. Las indicaciones de recuperación son iguales sea una o cuatro muelas las que se extraen.

Como ves, solo el experto en salud bucal te puede indicar cuál es tu caso. Acércate para una valoración profesional y decide cómo quieres proceder. Eso sí, si ya tienes muchas molestias, no lo dejes pasar más tiempo. Una muela del juicio que duele o provoca molestias puede ser un foco de infección. Evita problemas.

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